Canciones para la familia

Por Odilón Moreno Rangel 


A mi esposa, Fabiola, le gusta el fútbol. Cuando digo que le gusta no me refiero a que vea por televisor partidos de “profesionales”, sino que lo juega. Además lo hace demasiado bien, es una de las goleadoras del equipo y tiene magia en el toque del balón. Muy recientemente volvió a las canchas de fútbol rápido, había dejado de practicar este deporte que es parte importante de su vida, por el confinamiento por COVID19. Varias veces hemos conversado de la manera en que se vive el fútbol femenino, a veces, cosa que no debería pasar, con desigualdad y maltrato; otras muchas con resistencia y resiliencia, lo cual admiro y me inspira; y he aprendido mucho de ello y de ella. Un ejemplo es mi gusto por las piezas musicales de Gustavo Cordera, un gran cantautor argentino. Te debes de preguntar, qué relación hay entre el músico mencionado y el fútbol de mujeres. A primera vista no la hay, aun más si no conoces el trabajo musical de Gustavo. En agosto pasado hice una encuesta al respecto. Aquí puedes ver los resultados completos. El 87.34% dijo no saber quién era este creador. Espero que no estés entre ellos, y si lo estás, date la oportunidad de conocerlo. En la siguiente imagen, nuestra Xoconostla que goza corriendo tras un balón.

De vuelta a lo nuestro, también pregunté si había una relación entre el fútbol y la poesía. El 34.62%  dijo que no había algún modo de conexión. Igual te puedes estar cuestionado, qué tiene que ver lo que vengo diciendo del fútbol femenino y Cordera con la poesía.  Enseguida trataré de aclararlo. Mi esposa y yo somos docentes, y solemos pensar qué y cómo de lo que vivimos lo podemos llevar al conocimiento escolar. Al escuchar ciertas piezas de Cordera, la letra de las canciones, por su belleza y sentido filosófico, no dudamos en afirmar que son poesía. Igual nos resultó inevitable pensar que  varias canciones, serían muy buenos recursos didácticos para que los alumnos aprendan ciertos contenidos de la educación básica en México, por ejemplo en las asignaturas de Artes, Formación Cívica y Ética y Lengua Materna Español. En la encuesta a la que hago referencia, pregunté si conocían la canción “El baile de la gambeta", que me parece es una obra de Cordera apropiada para construir conocimiento conjuntamente con los alumnos. El 84.81% dijo no saber de ella. Cito parte de la letra “Por eso ahora vamo' a bailar/para cambiar esta suerte/Si sabemos gambetear/para ahuyentar la muerte”. El autor hace metáfora del fútbol, ya no sólo es el deporte, sino el juego de la vida. Saber gambetear en la vida, es burlar de manera alegre y sin detrimento a los demás, las dificultades y sinsabores que se presentan; es el jugar bonito, como juegas en la cancha, lo haces en la vida. Hay tanto qué reflexionar de esta letra de canción  y del fútbol y de la poesía, y tanto por vivir. Cuando mi esposa me dio a degustar esta pieza, quedé altamente sorprendido. Nunca antes había escuchado que un grupo hiciera una canción basada en una metáfora del fútbol. Aun no logro comprender cómo en México, un país de numerosos aficionados a este deporte, no se hagan con regularidad piezas musicales que lo tengan como referencia. Hice una búsqueda de ello y sólo encontré una canción de la Maldita vecindad y los hijos del quinto patio. Se llama “Pura diversión” y es una valoración del fútbol de barrio. En fin la complejidad que veo en los temas que he mencionado, tiene como argamasa la poiesis estética. Hay algo poético en el texto actuado que es el fútbol; también lo hay en la letra de la canción que he venido mencionando; y si esto lo llevamos a la formación de menores, habrá una pedagogía poética.
En una entrada anterior que puedes consultar aquí, di mis razones pedagógicas por las que un concierto de rock podría ser un recurso para formar a alumnos de educación básica. Algo análogo es posible hacer en la sala de las casas de las familias, con la música que más agrada. Debe haber cosas de la vida de cualquier persona que tienen una relación con la música, o son objeto de creación artística. Así como nosotros tenemos el fútbol y la música de Cordera, en tu vida debe haber un deporte, una afición o pasatiempo, así como alguien que le haya hecho canciones.  Todo ello servirá para formar. Como adulto y responsable del desarrollo de menores lo puedes hacer en la sala de tu casa o en el comedor, con tus hijos as) y/o sobrinos; después, si es que eres docente, es posible que ayudes a los progenitores de los alumnos que atiendes que hagan su propia dinámica. Descarga aquí los círculos didácticos correspondientes que serán guía para la intervención formativa, también consulta aquí los vídeos en canal de YouTube.
Entonces vamos a empezar, vamos a imaginar una formación posible. Empecemos con algo de contexto. En muchos hogares, en tanto se hace la limpieza o se cocinan o consumen los alimentos, se reproduce música. Algunos la escuchamos como un fondo de vida, otros cantan y  hasta bailan. Yo lo viví con mi madre y su consola. En este aparato sintonizaba alguna estación de radio y escuchábamos las piezas de moda de la época o bien reproducía un disco de vinil. Hoy en día, las nuevas generaciones y las no tan nuevas, con aplicaciones o herramientas digitales suben al mundo digital pequeños fragmentos de vídeos simulando que ellos son los cantantes de una pieza musical, su escenario es la vida de hogar. Ello ha desembocado en la viralización de estos contenidos. Así que evoca todos esos episodios de vida que tuviste o tienes con tus progenitores y/o hijos (as) u otros familiares, con respecto a escuchar, cantar y hasta bailar canciones en el escenario de tu casa, qué emociones has experimentado, qué se conversaba sobre las letras de las canciones, qué sentido ético tenían estas obras. Ya que tengas estas respuestas, elige canciones que escucharás con tus familiares, el momento en que se hará, puede ser en el desayuno, el almuerzo o la cena, de tal manera que sea un momento de convivencia familiar. Puede ser acordado con los demás o es posible que lo provoques y parezca espontáneo. Pero tú primero debes tener un análisis e interpretación de estas canciones, es decir que tengas la seguridad de que las letras dicen algo valioso y pueden ayudar a ser mejores personas a los menores. La canción del “Baile de la gambeta “ y otras muchas piezas musicales, de otros autores, además de Cordera, las hemos escuchado infinidad de veces en nuestra casa, en el desayuno o en cualquier otro momento de compartir alimentos. Nuestros hijos las han escuchado y cantado y en ocasiones bailado. Pero siempre conversamos de las letras citamos sus ideas principales y el significado bueno que tienen. Evitamos las piezas que promueven  el androcentrismo, la violencia de género o el clasismo, pero damos argumento de ello a nuestros hijos. También hacemos lo posible por no imponer nuestros gustos musicales, o sea tratamos de jugar bonito como en el fútbol, que todos disfrutemos y nos agrade escuchar, bailar y cantar canciones. En las conversaciones que hacemos, igual referimos al contexto social, político y económico de la pieza. Si es una canción que promueve la sana convivencia entre géneros, citamos la problemática social y política que vivimos en México con relación a la violencia hacia la mujer y destacamos cómo la canción nos ayuda a ser mejores. También compartimos esta experiencia de vida con nuestros amigos (as) y otros. En fin el proceso metodológico para formar está en los círculos didácticos que descargaste, son una herramienta, no son para seguir de manera rígida y al pie de la letra. Su forma circular al igual que un balón de fútbol, así como sus cuadrantes, necesitan de tu toque, de tu magia didáctica para jugar bonito a escuchar canciones con los menores que formas. 
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